Objetivos específicos:
Fomenta la confianza entre los participantes y lleva al grupo a un estado de relajación.
Conlleva un trabajo cooperativo y un contacto físico que puede dar pie al formador para una reflexión final; para conectar esta técnica con la sesión anterior o posterior; para ponerla en relación con el contexto del proceso formativo (relación formador-alumno, por ejemplo); etc.
Materiales:
En principio, no requiere de materiales. Recomendamos usar música de fondo relajante. En este caso, sería necesario un reproductor de CD y la correspondiente selección de temas. Si el formador considera que procede y que es productivo desde el punto de vista pedagógico, se puede ambientar la sala con velas, incienso, etc.
Tiempo:
5 minutos. Puede ampliarse de acuerdo con los objetivos que persigamos y teniendo en cuenta las características del grupo.
Descripción:
Se hacen grupos de seis o siete participantes. Uno permanece con los ojos cerrados, firme, con los brazos paralelos al cuerpo y pegados a él: será la palmera. El resto se apiñan a los pies de la palmera y le sujetan las piernas con pies y manos.
El formador explica que la sujeción de los compañeros permitirá un balanceo relajado y que el participante no podrá caer porque los compañeros no lo permitirán. Se repite el movimiento de balanceo de forma progresiva hasta que la palmera tenga confianza en sus compañeros, desaparezca la sensación de inseguridad y se llegue a una relajación.
Se hacen turnos.
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